PREGÓN DE FIESTAS

- Santiago Apóstol 2008 -

 

Buenas tardes, queridos vecinos y amigos de Navarredondilla.

Es un honor para mi, estar hoy aquí y poder agradecer al Ayuntamiento, a su Señor Alcalde y a todos vosotros, la oportunidad de compartir un día tan señalado como son las fiestas de Santiago Apóstol.

Toda nuestra familia os quiere agradecer y transmitir la emoción que nos embargó, cuando nos comunicaron que se quería hacer un homenaje a mi querido padre, Don Otilio Alonso Sancho.

Han pasado los años y puedo ver y comprobar cada vez que vengo al pueblo, que no se le ha olvidado, ni como medico ni como persona.

Sé que muchos de vosotros no habéis llegado a conocer a mi padre. Por eso quisiera hacer un poco de memoria, convencido de que recordar es volver a vivir.

Cuando nuestra familia, encabezada por mi padre, llegó a este gran pueblo, el 2 de abril de 1970, todos vosotros nos acogisteis como unos vecinos más. Él, siempre se sintió muy orgulloso de haber trabajado para todos sus vecinos durante quince años, y me imagino que alguno de los presentes llegasteis al mundo en "los propios brazos de mi padre", hecho singular e inolvidable que me une mas en el afecto con vosotros.

Estoy seguro de que si él estuviera con nosotros, podríais recibir todo el cariño y el aprecio que el sentía por todos y cada uno de los vecinos de este pueblo, ya que él, siempre se sintió muy querido y arropado por todos.

En aquellos años el médico estaba de guardia las veinticuatro horas del día, y vivía en el pueblo como un vecino más. Ello implicaba que la relación con todos sus queridos vecinos era más personal, entrañable y amistosa que la simplemente profesional.

Aunque él estuvo trabajando en otros pueblos, antes de llegar a Navarredondilla, nunca olvidó el tiempo que pasó entre vosotros.

Ya jubilado, en esos ratos que pasábamos en familia, él recordaba muchas de las anécdotas y hechos curiosos que había vivido aquí, en el pueblo. Siempre, con ese sentido del humor tan típico que él poseía.

Para él, Navarredondilla no era un pueblo más, sino que llegó a conocer en profundidad a cada uno de los vecinos: él intentaba escuchar sus problemas, alegrías y vivencias, más allá de la tarea que puede ejercer un médico nosotros llegamos a percibir su dedicación constante por este pueblo y por sus vecinos, como medico y como persona, sabedor de que este pueblo se lo merece por sus buenos y acogedores convecinos, que todavía hoy existen, a los que nosotros tampoco hemos olvidado.

No quisiera despedirme sin insistir en mi agradecimiento a todos los miembros de la Corporación Municipal, encabezada por su Señor Alcalde, así como a todos los vecinos del pueblo, por darme la oportunidad de poder participar en la celebración que a través de este cálido y emotivo homenaje se rinde a la figura de mi padre, Don Otilio Alonso Sancho, cuya celebración os agradece cordialisimamente toda mi familia.

Espero que disfrutéis mucho de las fiestas.


¡ VIVA NAVARREDONDILLA, VIVAN SUS GENTES Y SU PATRÓN !

FELICES FIESTAS Y MUCHAS GRACIAS